diciembre 26, 2017

rapsodia en la lluvia





ahora
desde tu ahora estarás viendo
bajo esta misma lluvia las lluvias del diluvio
(...)
mas ¿qué importan las lluvias?
sería igual que vieras dinastías de ocasos, medallas o fogatas;
sólo quiero decir que eres testigo desde todas partes,
huésped del tiempo frente al repertorio de la memoria y del oráculo,
y que cada lugar es un lugar de encuentro como el final de una alameda.
pero estos pasos tuyos, vacilantes, bajo los pies menudos de la lluvia
me conmueven aún más que tus lamentaciones en el interminable corredor
o tu viejo mensaje para hoy, hallado entre dos libros.
apostaría estas palabras rotas a cambio de tu nombre tembloroso en los vidrios,
toda la sal del mundo apostaría (...)
y sin embargo has visto el miserable revés de cada trama,
conoces como nadie la urdimbre del error con que fue tapizada mi orgullosa, mi mezquina morada.
querrías escamotear la inocultable imperfección con el brillo de un tajo,
dar vuelta mis pisadas encaminándolas hacia el aplauso y el acierto,
corregir el alcance de mis ojos, el temple de mi especie.
¿No te oigo girar y girar entre las ráfagas del agua lavando cada culpa?
¿Y no intentas acaso revelarme con tu melodía los cielos que ya sabes?
conseguirás de nuevo doblegar esta noche hasta el amanecer
insistiendo en quedarte , como antes en escurrirte más allá de los muros,
acá, donde sólo compartimos la efímera ganancia y la infinita pérdida,
vueltos sobre el costado que nos oculta la visión
aunque caiga la lluvia. 





 [24 minutos de puro flasheo > Olga Orozco / Oficios]