noviembre 23, 2022

 



RETENER EN MIS HOMBROS LAS SEÑALES DE ALERTA

 

De las cosas no nos cansamos nunca. Buscamos en ellas la manifestación de algún poder, una fuerza centrípeta que nos salve de las repeticiones. Somos bestias contenidas dentro de establos invisibles. “Animales” – dijo Dickens – “de costumbres”. De las repeticiones están hechos nuestros corrales. Repetimos lugares, repetimos prácticas, repetimos errores. Entonces las cosas, como redentoras de esa repetición, de ese agotamiento en constante reincidencia, vienen a atravesarnos, a decirnos lo que es evidente y auténticamente valioso.

Y dentro de esa gran mezcla de dones, licencias y facultades ocultas, las cosas también han demostrado tener verdades.

Aventurarse a buscar esas verdades, descomponer o templar su materialidad es buscar, en cierta forma, la reducción del infinito. No reducir para disminuir, sino reducir para condensar.

 

RESEÑA COMPLETA DE LA VERDAD DE LAS COSAS 

👉 «RETENER EN MIS HOMBROS LAS SEÑALES DE ALERTA»

 

DESPACIO
 

Voy

despacio

como un nómade que se inicia


topo ciego soy por estos caminos

con una euforia generosa que me mueve los pies

y me alimenta



RESET

Todo lo que había olvidado

vino de golpe a mi cabeza de pájaros

como un mazazo de claridad que había perdido

vaya a saber dónde

en algún huequito acostumbrado al vicio

de saberme despistada

entre los laberintos de una mañana cualquiera


renació mi voz

callada en el fondo

detrás de la coraza que alguna vez fue mi corazón

cuando los colores del verano no iluminaban mis costillas

mi esternón

mi yo / todo


todo soy ahora

de nuevo / lo que había olvidado

y es tu mano llena de ríos la que me salva

siempre

y espera porque sabe

que hay un aire a nubes nuevas

sobre nuestras cabezas 


MÚSICA AZUL

A esa hora en que estamos

parecidos a las cigarras / con el sol encendido

en el lugar donde la paciencia reina

o la paz / no sé

y nadie encuentra el paradero de la tristeza

porque dicen / se mudó de barrio

sin dejar ni una sola miga en el camino

y el verano / entonces / se puso de moda

entre tu boca y tu lengua

y florecen todas las palabras

de la patria que te habita


A esa misma hora

los cuervos se detestan

los volcanes largan humo sin una sola gota de lava

gritan los brazos cansados de cruzarse

y sin embargo

se escucha por ahí una fiesta con música azul

o turquesa

que

como el filo de las hojas

va cortando

suave y contundente

una huérfana fascinación que reproduce

el latido del corazón humano 

                                                                                De La verdad de las cosas (Halley, 2022)

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Carolina Peleretegui (Buenos Aires, 1976). Poeta, escritora, bibliotecaria. Participó en diversas antologías de poesía y narrativa, así como también en revistas y diarios digitales. Obtuvo el Premio Internacional de Literatura Infantil Julio C. Coba (Ecuador, 2016). Publicó Margarita (Libresa, 2016), Limbo (Gogol, 2017), Helena y el mar (Lágrimas de Circe, 2018) y La verdad de las cosas (Halley, 2022). 


noviembre 19, 2022

VI FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE FREDONIA

 

Estuvimos leyendo en el VI Festival Internacional de Poesía de Fredonia (Colombia) 😀

[Pinchando en las fotos se puede acceder a algunos de los poemas leídos allí] 👀




EN CUERPO Y ALMA

 

No sé hablar como hablan las personas.

Dentro, muy dentro de mí

llama una voz, yo no comprendo

lo que dice. Y cómo habría

de contarle a los demás

lo que no sé. Me hablaste:

las palabras que los otros me dan

son toscas, insensibles,

iguales a las piedras. Cómo manipularlas,

encenderlas, cómo extraerles el calor.

Todas las noches

tengo un sueño, el mismo. Somos

dos ciervos y el bosque se parece a mí:

quieto y vacío. Cae

la nieve, cubre silenciosamente

la tierra que pisamos con cuidado

como si fuera un cristal

delicadísimo. Buscamos agua y brotes tiernos,

no es fácil, yo

te sigo. Tus ojos me miran, me indican

por dónde seguir, me van llevando

al hilo de agua, a la pequeña

corriente que subsiste, a las hojas casi invisibles

que debajo del hielo sobreviven, verdes

como en un verano suspendido

en medio del tremendo, apabullante frío.

No hay nada que decir, nada

que decirnos. Florezco,

las patas ligeras, el lomo erguido, un animal

salido de la niebla, viejo y cansado y de repente

rejuvenecido

por la gracia sencilla

de andar en compañía. En el sueño

los hocicos se rozan al buscar el agua

en el mismo arroyito escaso,

finísimo. Es todo lo que sé

acerca del contacto

con otro cuerpo, es suficiente

para abrir los ojos al otro día,

para volver a ser una mujer

que no sabe tocar ni ser tocada,

que ha perdido, antes de conocerla,

la alegría de hablar como quien raspa

las palabras propias

contra las ajenas y ve surgir la llama débil

de un lenguaje compartido,

hermoso como el silencio entre dos bestias

que se rozan apenas

para hacerse saber esas cosas

que no pueden decirse.

 

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Claudia Masin (Chaco, 1972). Poeta, escritora, psicoanalista. Actualmente reside en la ciudad de Córdoba, Argentina. Coordina talleres de escritura. Fue docente de la materia Poesía en la carrera de Artes de la Escritura de la Universidad Nacional de las Artes. Publicó varios libros de poesía, entre los cuales se encuentran Abrigo (2007), Geología (2011), La cura (2016), Lo intacto (2018), El cuerpo (2020) y La mujer maravilla y yo (2022). Su poema «Tomboy», del libro Lo intacto, en traducción al inglés de Robin Myers, obtuvo el premio 2019 de la revista Words Without Borders/Asociación de Poetas Norteamericanos de EEUU. El poema aquí citado pertenece a El cuerpo (Portaculturas, 2020).

noviembre 12, 2022

NO QUISIERA QUE LLOVIERA

 

No quisiera que lloviera

te lo juro

que lloviera en esta ciudad

sin ti

y escuchar los ruidos del agua

al bajar

y pensar que allí donde estás viviendo

sin mí

llueve sobre la misma ciudad

Quizás tengas el cabello mojado

el teléfono a mano

que no usas

para llamarme

para decirme

esta noche te amo

me inundan los recuerdos de ti

discúlpame,

la literatura me mató

pero te le parecías tanto.

En Diáspora (1976).


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Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941). Poeta, escritora, traductora y activista política. Considerada una de las voces más destacadas de las letras en lengua castellana. Su obra ha sido traducida a más de 20 idiomas. Su carrera literaria inició en Uruguay durante los años 60, con una escritura comprometida con la voz de las políticas de izquierda. Sin embargo, sus ficciones posteriores viraron hacia un tono más experimental y empezaron a explorar otras temáticas. Sobresalen en ellas protagonistas femeninas, en su mayoría lesbianas, que ofrecen una visión oscura del mundo y muestran sin rodeos el lugar restringido que ocupan en él.

Censurada por la dictadura militar uruguaya (1973-1985), en 1972 se refugió en Barcelona, ciudad en la que vive desde entonces.  Durante aquel oscuro periodo dictatorial, la totalidad de su obra fue prohibida en su país natal, así como también la mención de su nombre en los medios de comunicación. Una de sus novelas más destacadas, La nave de los locos (1984), es una alegoría de ese exilio, que va más allá de la política para desafiar las nociones de inclusión y de exclusión en cualquier nivel de la experiencia humana, especialmente los que conciernen al género y a la sexualidad.

En 2021 se convirtió en la sexta mujer en la historia en recibir el Premio Cervantes, detrás de Ida Vitale (2018), Elena Poniatowska (2013), Ana María Matute (2010), Dulce María Loynaz (1992) y María Zambrano (1988).

noviembre 11, 2022

★LA SANGRE QUE LLEVA ADENTRO

 

De la mano de El Brote - Escritura Creativa fuimos parte de la «Marcha de la Gorra nº16» (Prov. de Córdoba) 💗 Aquí el videopoema que se proyectó en este mega evento bajo la consigna «Poéticas en libertad» 💪



lo que se busca es inducir la percepción real de escalofrío

colisionar contra todo lo que hace un rato

ya habíamos dado por perdido

si está perdido lo que hace falta no es encontrarlo sino dejarlo en esa ruta

abandonado

puesto al servicio de un tiempo pasado

(cualquiera de los tiempos

pasados)


del pasado lo que se busca es mover su magma de lugar

hacer bosquejo pormenorizado de esa mirada retrospectiva que tantas veces

encima de las cosas

dejamos arrojada


del deseo lo que se busca es la sangre que lleva adentro y no los líquidos

ya estropeados

que por mucho espacio entre los años

exageradamente mucho espacio

entre los años

ha estado procurando

descartar


para los griegos – así lo dicen – lo verdadero podría ser

lo opuesto al olvido

lo que nos marca para siempre el pensamiento igual que aquello

que va perfilando el diseño de llagas

arriba del mismo verbo que cada tanto reutilizamos  

es la verdad que buscamos


lo que se busca entonces es producir

la sensación de libertad

desplazar el cuerpo propio hacia otros

igual de maltratados cuerpos

que al mismo tiempo que se dilaten sean capaces de inducir

la percepción real de escalofrío

una versión de la verdad que tenga sangre desmadrándose en esta

y no en otra parte del tiempo

que tenga sangre desmadrándose dentro del torso agigantado

exageradamente agigantado

de ese deseo que hace un rato

ya habíamos dado por perdido




octubre 29, 2022

MI POEMA DIRÁ LO QUE PODRÍA HABER SIDO

 

LA DESOBEDIENCIA


Por favor, dijiste: no hagas

de mis palabras un poema


no abras la herida porque

adentro hay más herida

y así al infinito


pero yo

que del amor hice una tumba

y no me canso de cavar

te someto a mi ficción:


necesito que me quieras

como quien vuelve a un país

y no me importa lo que pidas


mi poema dirá lo que podría haber sido

si no hubiéramos callado

mi poema dirá todas las cosas

que no fueron:


la casa que nunca construimos

el deseo del que nunca nos curamos

las mandarinas del otoño

que no volveremos a comer.


Por favor, dijiste y yo te digo no

por primera vez y para siempre.


Alguien de otro tiempo leerá

lo que debiste haber sabido


alguien de otro tiempo pensará

en nosotros

en todo aquello que perdimos

en todas las cosas

que dejamos perder.


 

DÉJÀ VU


Al borde del mundo está el mundo:


hay que ir más allá para poder apreciar

el brillo de la palabra brillo

la oscuridad del verbo desear.


Hay que aprender a mirar de cerca:

soy un terreno baldío

un tesoro saqueado

una cuchara vacía en una mesa

muy pobre.


Pienso en vos cuando las cosas faltan.


Mentiría si dijera que nunca tuve ganas

de partir para poder despedirte

con una lágrima en la mano

con la memoria a rojo vivo

y el corazón entre los dientes


mentiría si dijera que nunca tuve ganas

de partir para ser quien se va y no

quien espera


mentiría si dijera que no pienso

en nosotros cuando escucho

un plato contra el piso

cuando veo en sus pedazos

la imposibilidad de volverlos a juntar.


 

UN BOCETO QUE NO SE PARECE A MÍ


Me gustaría poder escribir

sin pensar en el mañana

dejar de vivir arrodillado

frente a los días.


Nací con un epígrafe

en el lugar de la boca:


cada palabra que pronuncio

sabe a despedida


una ceremonia incierta

donde siempre estoy partiendo

a otro lugar donde no estas

(y yo tampoco)


cada palabra que pronuncio

me aleja de la tierra que quisiera habitar.


En la escritura me busco y me repito.


Nací con un epígrafe

en el lugar de la boca:


cuando callo me ahogo en las cosas

que no digo

hasta caer inconsciente en el fondo

de mí mismo

hasta volverme extranjero y olvidar

que tengo lengua casa paisaje y país.


Lo que no digo

es siempre más que todo esto

mucho más que esta mesa

y estas tazas y este espanto.


En la escritura me busco y me repito.


En este poema tampoco estoy.

Ninguna palabra es el fiel retrato

de mi cuerpo.


 

POR ESO ESCRIBO ESTE POEMA


En mi poema existe el todavía

porque me rehúso a escribir

la palabra nunca


porque en el fondo no quiero

que esta historia termine


porque en el fondo no quiero

que esta historia sea contada por otros

que esta historia sea narrada

por la historia

y omita los detalles pequeños

(que son los únicos que importan).


Nadie dirá por ejemplo

que una vez despertaste diciendo

mi nombre

que me viste llorar más

que nadie en esta tierra.


Nadie dirá que me hiciste prometer

que no iba a dejar de escribir otra vez

y que por eso escribo este poema

por eso insistí en escribir

tantos otros

inleíbles, avaros, tercos.


Yo descreo de la belleza.


De tanto caer mi cuerpo ya no sabe

si carga piedras o deseo.


Poemas extraídos de Palabras Tectónicas (Inflorescencia Editorial, 2022)

 

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Pablo Romero (Tucumán, 1999). Poeta, editor y traductor. Compiló junto a Rosa Berbel la antología Orillas (2015), una muestra de poesía joven hispano-argentina. Es autor de Los días de Babel (México, 2015) y su poesía fue traducida parcialmente al italiano y al portugués. Desde 2019 codirige Aguacero Ediciones, editorial de poesía y traducción con sedes en Buenos Aires y en San Miguel de Tucumán. Residió en Eslovaquia como estudiante de intercambio de Rotary International y traduce poesía eslava. Actualmente cursa el Profesorado y la Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional de Tucumán.