febrero 21, 2018

subirse al carro del poema






-         Como escritor (de poesía, en este caso), ¿Cuál es el pacto que, consciente o inconscientemente, establecés con el lector?*



No hay tal pacto. Hay tantos poemas y poetas como lectores. El gusto o la conmoción que produce un texto poético es tan subjetiva como profunda. Cada receptor lee o escucha, decodifica y siente algo en particular. El grado en que un texto te sacude (o no) depende de tus vivencias y experiencias. Uno puede tener seguidores y detractores. Pero eso sucede aleatoriamente. Lo importante es subirse al carro del poema y ver adónde te lleva.




*Entrevista a Jorge Paolantonio (frg) | Para leer la entrevista completa  Subirse al carro del poema





febrero 19, 2018

#122 👌






Los pájaros pierden primero los colores, después las formas. Quedan reducidos a una existencia arácnida tan engañosa que arrojo mis guantes a lo lejos. Mis guantes amarillos con ribetes negros caen en una llanura dominada por un frágil campanario. Entonces me cruzo de brazos y acecho. Acecho las risas que surgen de la tierra e inmediatamente florecen en forma de umbelas. Ha llegado la noche parecida al salto de una carpa en la superficie de un agua violeta y los extraños laureles se entrelazan en el cielo que desciende del mar.
Alguien ata un haz de ramas inflamadas en el bosque y la mujer o hada que lo carga en los hombros parece volar ahora, en tanto que las estrellas de color de champaña se inmovilizan.



de  Poisson Soluble
#André #122 👌





febrero 17, 2018

★lado B






debajo están las manos
como un pretexto que permanece siempre abierto
sin despegarse ni derretirse

una memoria espesa
dentro de los huecos insospechados de la dermis

basta ese pequeño límite
para dejar arder la llama
cerca de los libros











ph: Laura Cófreces




febrero 08, 2018

la rosa inesperada





sobre un cable
tres pájaros conversan
de un asunto cualquiera
y yo
que estoy partiendo
del pasado al futuro
encuentro
en ese punto
el ancla
del presente








febrero 01, 2018

maría elena ❤





Yo nunca tuve edad. Por eso entonces
crecí en la medida de mi muerte
ante la certidumbre del dolor
y la presencia de lo inexistente