diciembre 20, 2017

no deberíamos





la taza debe parecer excesivamente
blanca en contraste con la boca pintada / no deberíamos
acercarnos a objetos tan nítidos
envuelta la garganta por un extenso
pañuelo de gasa, todo rostro es más plácido y se esfuma
como una lancha en esa agua extrema donde el cielo deja
de fluir
no deberíamos acercarnos a objetos tan
nítidos
una taza                    un sobre en el que la lengua impone un poder;
las uñas esmaltadas de rojo y tres desnudas
cebollas en el mármol
no deberíamos acercarnos a esa brusquedad del objeto
que satura como un golpe
no deberíamos ser honestos en el terror.
Mejor palidecer como esa línea de álamos en la tormenta.
Mejor estar callada mientras la fiebre unta las sienes con
grasa de ciervo
mejor esperar a que las hojas del nogal apacigüen el sendero
de piedras rojas. Parques con una pálida herida de
mármol pierden su agua rara, lastimosa hundimientos
en la frondosa oscuridad.
no deberíamos acercarnos a objetos tan
nítidos
Zonas que no conocen piedad.






Leonor García Hernando