julio 12, 2018

el pensamiento se estructura






[Llegué a Baldíos en la lengua en 2014. No sabía mucho de editoriales en aquel momento. Nico me recibió con los brazos abiertos, festejó mi poesía y me animó a publicar. Fue mi editor y mi consejero. Con el tiempo me fui enterando de algunas otras cosas: de que Nico escribe desde muy chico (quién de nosotros no, ¿verdad?), de que es un gran orador  y de que es fan de Girondo igual que yo. Nico es un tipazo al que le voy a estar siempre infinitamente agradecida. Hace unos días le pregunté si tenía ganas y tiempo de responderme unas preguntas para una brevísima entrevista. Claro que me dijo que sí y claro que vale mucho la pena que la lean. Acá abajo se las dejo. Este fin de semana Nico se va para Colombia, a ser parte del 28º Festival Internacional de Poesía de Medellín. Es el único argentino invitado. Nunca mejor representados.]






-         ¿Qué te parece que le sobra o que le falta a la poesía actual, pensándola en comparación con el lugar que ha ocupado en los primeros años del siglo XX?



Bueno, esto lo vengo pensando últimamente. Lamentablemente siento que  seremos los olvidados del siglo, digo esto porque a los poetas de entre siglos les suele ocurrir el más acérrimo olvido. No recuerdo a muchxs poetas del 1900. Es como que los siglos arrancan a partir de la década de los años ´20. Creo que a la poesía actual le sobra humor, minimalismo, absurdo y fluidez, a tal punto que a veces se confunde la poesía con el stand up. Pienso que le falta intertextualidad, diálogos transgeneracionales, epígrafes, espíritu vanguardista, osadía si se quiere, búsquedas lingüísticas, neologismos y vértigo. Pero por sobre todo hace falta una troupe de buenos críticos que enriquezcan e interpelen a los creadores contemporáneos. Es como que estamos bastante solos, pareciera que da lo mismo publicar que no publicar.




Entrevista a Nicolás Antonioli (frg) | Para leer la entrevista completa EL PENSAMIENTO SE ESTRUCTURA





ha sonado un teléfono
en algún sitio de esta ciudad
puede ser el sonido del ambiente golpeando las casas
que intercambia saliva con otro hombre
vértigos que se suman al anterior en esa cabina
en la ciudad ha sonado algo
inmóviles los habitantes de esta ciudad
que no perciben arrepentimientos
los interminables juegos de la muerte
con nosotros habitadores de esta piedra humeante
debajo las piernas de Margot




fragmento de Mano emplumada (funda/mental, 2013)