abril 30, 2017
abril 29, 2017
CUIDADO CON LAS PALABRAS (DIJO)
cuidado con las palabras
(dijo)
tienen filo
te cortarán la lengua
cuidado
te hundirán en la cárcel
cuidado
acuéstate en las arenas
negras
y que el mar te entierre
y que los cuervos se
suiciden en tus ojos cerrados
cuídate
no tientes a los ángeles de las vocales
no atraigas frases
poemas
no tienes nada que decir
nada que defender
sueña sueña que no estás
aquí
que te has ido
que todo ha terminado
Alejandra Pizarnik (1936-1972).
En «Poemas no recogidos en libros (1956-1960)», Poesía Completa; Lumen, 2016.
abril 23, 2017
DÍA DEL LIBRO
Día
del Libro: me agarra con El mono gramático de Octavio Paz (libro versión
fotocopia), una de mis cuentas pendientes (yo diría desde los años púber o
épocas de esa calaña 😄)
Nivel
de voladura de sesos: 1000!
abril 21, 2017
★GRIETANGULAR
en este momento alguien que no conozco
está por pronunciar
un gesto definitivo.
(quiero envolver el contenido de una caja vacía
con las mismas manos con las que escribo tu nombre en el cemento fresco;
un nombre puede ser / una señal de fuga o de tiempo
puede ser / el lenguaje de todos los hombres
atrapado en el movimiento sordo
de un espanto perfecto)
alguien sabe todas las palabras;
alguien que no conozco ni voy a llegar a conocer sabe
todos los gestos:
los contenidos icónicos mejor manipulados / sabe
las geometrías completas de mi carne y de mi lengua
sabe
las marcas en la tierra ya estropeadas
por inconexas pisadas que estoy a
punto de decir
de salvar de la vuelta de llave
de volcar
en la fisura última del mundo
Inédito, 2016.
abril 04, 2017
HOY NACIÓ MARGUERITE
Y vendrá un tiempo. Vendrá un tiempo en que ya no sabremos dar un nombre a
lo que nos una. Su nombre se irá borrando poco a poco de nuestra memoria. Y
luego, desaparecerá por completo.
Marguerite Duras, en Hiroshima mon
amour; 1959.
marzo 29, 2017
ENTONCES COMPRENDIMOS
LLUVIA
A Amparo Mom
Entonces comprendimos que la lluvia también era
hermosa.
Unas veces cae mansamente y uno piensa en los
cementerios abandonados. Otras veces cae con furia,
y uno piensa en los maremotos que se han tragado
tantas espléndidas islas de extraños nombres.
De cualquier manera la lluvia es saludable y triste.
De cualquier manera sus tambores acunan nuestras
noches y la lectura tranquila corre a su lado por los
canales del sueño.
Tú venías hacia mí y los otros seres pasaban.
No habían despertado todavía al amor.
No sabían nada de nosotros.
De nuestro gran secreto.
Ignoraban la intimidad de nuestros abrazos voluptuosos,
la ternura de nuestra fatiga.
Acaso los rostros amigos, las fotografías, los paisajes
que hemos visto juntos, tantos gestos que hemos
entrevisto o sospechado, los ademanes y las palabras
de ellos, todo, todo ha desaparecido y estamos
solos bajo la lluvia, solos en nuestro compartido, en
nuestro apretado destino (…)
Aún tenemos fuerzas para subir la callejuela empinada.
Recién estamos descubriendo los puentes y las casas,
las ventanas y las luces, los barcos y los horizontes (…)
Oh, visitante.
Ya es seguro que ningún desvío nos separará.
Iguales luces señaleras nos atraen hacia la compartida
vida, hacia el destino único.
Ambos nos ayudaremos para subir la callejuela empinada (…)
Porque la intensidad de nuestro amor es tan grande, tan
poderosa, que no nos daremos cuenta cuando todo
haya muerto, cuando tú y yo seamos dos sombras, y
todavía estemos pegados, juntos, subiendo siempre la
callejuela sin fin de una pasión irremediable.
Oh, visitante.
Estoy lleno de tu vida y de tu muerte.
Estoy tocado de tu destino.
Al extremo de que nada te pertenece sino yo.
Al extremo de que nada me pertenece sino tú.
Sin embargo yo quería hablar de la lluvia, igual, pero
distinta, ya al caer sobre los jardines, ya al deslizarse
por los muros, ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas,
las fugitivas luces rojas de los automóviles, ya al
inundar los barrios de nuestra solidaridad y de nuestra
esperanza, los humildes barrios de los trabajadores.
La lluvia es bella y triste y acaso nuestro amor sea bello
y triste y acaso esa tristeza sea una manera sutil de la
alegría. Oh, íntima, recóndita alegría.
Estoy tocado de tu destino.
Oh, lluvia. Oh, generosa.
Fragmento del poema
«Lluvia», en La música amontonada del mundo.
Antología poética
(Visor, 2021).
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Raúl González Tuñón (29 de marzo de 1905 - 14 de agosto de 1974). Poeta,
escritor, cronista, periodista y militante argentino. Se
casó con Amparo Mom y trabó una profunda amistad con el poeta chileno Pablo Neruda.
Colaboró en la revista Martín Fierro y trabajó en el diario Crítica, un vespertino de los años treinta, que reclutó a notables escritores de la época (entre ellos, Jorge Luis Borges, Roberto Arlt y su propio hermano, Enrique González Tuñón).
Influyó decisivamente en la cultura argentina de los años cincuenta y sesenta,
y es considerado uno de los fundadores de la corriente moderna de poesía
urbana.
De su amplia obra poética destacan La
calle del agujero en la media (1930), Todos bailan (1935), La
rosa blindada (1936), Hay alguien que está esperando (1952) y Poemas
para el atril de una pianola (1965), entre otros.
Es
considerado uno de los poetas argentinos más importantes del siglo XX.
marzo 27, 2017
DOS POEMAS DE SANDRA GUDIÑO [CON DESPIDOS]
DOS POEMAS CON DESPIDOS
I
Hay días en los que me levanto
y pienso:
va a pasar algo
no es un día normal
voy y vengo
acumulo sensaciones
que pueden parecer mucho
o nada en absoluto.
Llego al trabajo
y un cartel explica
las horas de teoría serán cubiertas
por el usuario de internet
número G-2017.
Recojo diez años de servicio
y vuelvo a casa.
Con lo preparada que sos
no hay derecho
diría mi madre si me viera.
Te rajaron vieja
pregunta mi hijo
mueve la mano
en el único ademán que existe
para los despidos.
Tendremos que remar todos a una
para mantener el barco a flote
–digo.
Porque el sistema es
un hoyo abierto en la arena de la
playa
pide agua y se la traga
pide más
agua
más traga
pide más vidas
y se las traga
pidetragapidetragapidetraga.
Pide
y me traga.
II
Las horas ya no arden
el aire no rechina de calor
ni de chicharras.
Es marzo.
Viene la lluvia.
Vuelven los olores aplastados.
También las paritarias
asambleas–porcentajes–paro:
me despiden.
Noticia rayo
todavía me traspasa.
Digna
abandono la reunión
no quiero que vean
las costuras de mis neurosis
ni esta bronca
toque de queda.
Un taladro el pulso
contra los oídos late
me miro las manos.
Pienso en el poema que diga
te ponés vieja y te canjean
por tutoriales en internet
pero no es el caso.
Una pantalla no pone en juego
el corazón
tampoco la mirada.
Mi currículum ahora dice:
docente
diez años tirados
a la papelera de reciclaje
y aquí no ha pasado nada.
No hay mal
que por bien no venga
–diría mi abuela.
¿creen que toda mi vida
cabe en una tecla?
Inéditos,
2017.
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Sandra Gudiño (Santa Fe, Argentina, 1966). Poeta, narradora, docente. Reside en
Santa Fe, su ciudad natal. Participó en el Movimiento Internacional de
Escritoras “Los puños de la paloma” (2014-2015). Publicó, entre
otros, Desnuda (2015) y Núcleo (2017).



