julio 08, 2017

★PEZ GLOBO



 

sobre la irrealidad casi continua

a la que con frecuencia nos arrastran

ciertos lugares comunes

nunca solemos decir nada

cantidades infinitesimales de inapetencias no carnales

ordinarios padecimientos no físicos

y otras pasiones igualmente absurdas

armonizan por fuera de nosotros mismos

por fuera y por dentro

de todos los otros

[todos los otros:

fenómenos terrenales de tipo imaginario

que miran

desde el orificio exigido de alguna máquina incompleta

desde un orificio cualquiera incompleto
 

que miran

incompletos]

una bailarina de caja de música

posa siluetas clónicas

encima de la cáscara de sus propias raíces

mientras desespera

no tiene manera de saber

–a ciencia cierta–

cuántos de los ojos que la controlan

son realmente auténticos

(directa y obsecuentemente proporcionales

al espesor del líquido que segregan)

ni cuántas de las manos que la manipulan

se desplazan en la mitad perdida de alguna otra urgencia

vuelven a las vocales cerradas con diéresis

y a otros adornos fónicos del orden nuevo:

lugares comunes sobre los que preferimos no hablar

alfileres que el aire sigue dejando demorados

mientras desesperamos

inflarse es el borde final

acaso

la última bifurcación posible

 

 

Inédito.