marzo 15, 2021

EMPIEZA Y TERMINA CON LA MISMA PALABRA


Límbica es un libro artesanal, confeccionado y cosido a mano, publicado por la editorial independiente El Taller Blanco, en Cali, Colombia.

Pertenece a la colección «Voz Aislada» y, durante 2020, fue finalista del Premio Internacional de Poesía Paralelo Cero, en Ecuador.

Consta de 21 poemas y un prólogo bellísimo del escritor marplatense Gastón Malgieri, del cual más abajo les comparto un breve fragmento.

Agradezco enormemente a mi editor, Néstor Mendoza, quien ha puesto un gran esfuerzo para hacer posible esta edición, y me ha hecho llegar a casa algunos ejemplares (¡son realmente hermosos!).

Si viven en Argentina y desean tener uno, pueden contactarme por cualquiera de mis redes sociales (pestaña «CONTACTO») 👆

Gracias siempre por leer 💗


 

👉Dijo Gastón:

«El proceso alquímico de la poética de Almada Noguerón consiste en hacer cómplices a sus lectorxs de ese nuevo modo de reclamar lo propio. Porque cuando habla de hacer estallar las formas geométricas y lingüísticas, sabe que esa batalla es colectiva. Si el idioma habrá de inventarse de nuevo sobre las cenizas de aquello que nunca quiso nombrar, será con todas las lenguas hasta ahora consideradas menores, sin peso. Noguerón no necesita explicitarlo. Su invitación es la propia fuerza de los versos, este idioma que infringe, e incita a infringir.»





marzo 08, 2021

#8M


Tú puedes escribirme en la historia

con tus amargas, torcidas mentiras.

puedes aventarme al fango

y aun así, como el polvo, me levanto.

 

¿Mi descaro te molesta?

¿Porqué estás ahí, quieto, apesadumbrado?

Porque camino como si fuera dueña de pozos petroleros

bombeando en la sala de mi casa.

 

Como lunas y como soles,

con la certeza de las mareas,

como las esperanzas brincando alto,

así, yo me levanto.

 

¿Me quieres ver destrozada?

cabeza agachada y ojos bajos,

hombros caídos como lágrimas,

debilitados por mi llanto desconsolado.

 

¿Mi arrogancia te ofende?

No lo tomes tan a pecho,

porque yo río como si tuviera minas de oro

excavándose en el mismo patio de mi casa.

 

Puedes dispararme con tus palabras,

puedes herirme con tus ojos,

puedes matarme con tu odio,

y aun así, como el aire, me levanto.

 

¿Mi sensualidad te molesta?

¿Surge como una sorpresa

que yo baile como si tuviera diamantes

ahí, donde se encuentran mis muslos?

 

De las barracas de vergüenza de la historia

yo me levanto

desde el pasado enraizado en dolor

yo me levanto

soy un negro océano, amplio e inquieto,

manando

me extiendo, sobre la marea,

dejando atrás noches de temor, de terror,

me levanto,

a un amanecer maravillosamente claro,

me levanto,

brindando los regalos legados por mis ancestros.

Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.

Me levanto.

Me levanto.

Me levanto.

  

Maya Angelou (1928-2014). Escritora, poeta, cantante y activista estadounidense.




marzo 01, 2021

★ CÓMO NO SE RESUELVE UN KÖAN


Hace algún un tiempo escribí Cómo no se resuelve un kōan, de manera especial, para participar en un encuentro de escritores al que me había invitado el escritor Gastón Malgieri. Por motivos personales no pude estar en dicho encuentro, pero Gastón leyó de todas formas muy amorosamente el texto en un vivo de Instagram 💗

 

Tiempo más tarde, lxs chicxs de Ulrica publicaron el poema en su recomendadísima y bella revista.

 

Con mucha alegría recibo hoy la noticia de que Mavi Massaro lo ha convertido en un hermoso fanzine, y no puedo dejar de sonreír porque pienso – adentro de una inmensa cantidad de ideas que ahora me alcanzan – en la enorme generosidad de tanta gente, que hace pequeñas o grandes cosas sin esperar nada a cambio, únicamente por la simple pero muy noble razón de encontrarnos, de leernos, de impulsarnos o de celebrarnos.

 

Qué hermoso es tener a tanta gente así en el camino. Me siento realmente bendecida (y perdón pido a lxs que no les gusta esta palabra).

 

Gracias, Mavi, gracias Gerardo Montoya y gracias Qeja Ediciones por tanto, tanto y tanto.

 

Por acá dejo el link para que lo descarguen y me cuenten, si tienen ganas, qué les parece.

Lxs leo 😀💬 

 

👉CÓMO NO SE RESUELVE UN KÖAN [DESCARGAR]





febrero 27, 2021

★ RETRATO O PORTAL DE AGUA DENTRO DEL RETRATO

 

Tuve el hermoso privilegio de participar en esta monstruosa Antología Poética llamada FLOTAR: 100 poemas sobre ríos / 100 poetas argentinxs, editada y publicada este año por Ediciones Camalote, en la provincia de Entre Ríos.

 

Como su nombre lo indica – y como su texto de contratapa reafirma – reúne a «100 voces diferentes y contemporáneas que nos hablan de algo tan universal y a la vez tan diferente como el agua entre dos orillas. 100 textos de 100 poetas que no solamente son bellos en sí, sino que se resignifican al ser parte de esta Antología con pluralidad federal y de género. Escribir sobre el río es una de las experiencias más íntimas y hermosas, porque implica la dificultad de capturar en un puñado de palabras un paisaje que cambia, que segundos después ya no es el mismo. Y ese paisaje nunca viene solo, siempre trae algo más, un recuerdo, un presente compartido, una canción de cuna que se mece, un temor por el agua que avanza y crece.»

 

Agradezco enormemente a Fernando Kosiak por este regalo, y por todo el amor y el cariño sincero que le puso a este proyecto 💗

¡Felicidad!

Y aquí el poema:

 

RETRATO O PORTAL DE AGUA DENTRO DEL RETRATO

 

cuando llegues al otro lado no dudes

en desbravecer tu capacidad erosiva

no hace falta

que reniegues de cada cauce equivocado

 

debajo

en la fragosidad del líquido

ocurren atajos y las ventanas

quedan siempre abiertas

 

(dicen también que en el fondo

de ciertos mares se puede hallar

agua dulce)

 

quedamos así a gracia

de dos orillas contrapuestas

cuando llegues

cualquier intento de regreso

resultará fallido no pasarán

el aire y su alquimia incompresible

sostendremos con las dos manos

una pancarta acorazada de rotunda

franqueza

 

paralelismo oclusivo:

vos y yo somos la misma atadura infra-fluvial duplicada

con diferente anarquía delta

dentro del nudo




febrero 25, 2021

★¡GRACIAS, REVISTA INNOMBRABLE!

 

Revista Innombrable publicó en su web dos poemas de Límbica (El Taller Blanco, 2020) 

¡Mil por ciento agradecida!

 

Acá el link para leerlos 👉 «ARROJARSE A LO OMITIDO»

 

 


cuento con ese final que aseguraste

una frecuencia inexplorada

de desenlaces posibles

sigo el camino de hilo

de los desconsolados

 

durante un tiempo – está comprobado –

toda maniobra ejecutada desde la opacidad de las cosas

es compatible

con el temor que nos provoca

la piedra en la máquina 

 

 

(«arrojarse a lo omitido es otra forma de celebración»; fragmento)


febrero 19, 2021

★APAREZCO EN UNA FOTO / VESTIDA DE VAQUERO


Como ya les había adelantado hace un tiempo, algunos poemas míos, inéditos, recibieron una mención especial de parte de Escrituras Indie y de difusionA/terna Ediciones (cuyo trabajo impecable cumplió hace poco 11 años! 💗).

¡Agradecida por mil!

Les comparto acá abajo un pequeño fragmento de uno de los poemas que quedó seleccionado 👇



Soy un pueblo

esta ventana donde entra la luz

un lenguaje que heredé y no entiendo.

 

Ingrid Bringas (Monterrey, México, 1985)

 

aparezco en una foto

vestida de vaquero

 

qué difícil establecer un nexo

o una atadura

por defecto imparcial entre lo que se es

y lo que se quiso ser

 

a la cintura llevo abrochada

la máquina imaginaria

de la justicia

el estampado de la camisa no es diferente

a la que traigo puesta

 

paso la tarde revolcando el mismo trance

por la misma herida

labro mi suerte

medir el tiempo predomina entre los oficios

seleccionados a conciencia

por el test vocacional

 

(…)

en esa foto el edificio en foco es un bloque opaco

asexuado

y la única ventana que consintieron

en el plano original

está sellada por dentro y la luz

cubre sus partes cobardemente

con un pedazo de amianto

 

en la vida la tensión del duelo

puede extenderse

hacia el centro

 

aparezco en el agujero abierto

de una revelación:

voy a hablar las palabras heredadas

no alcanzadas jamás por el resto

no fortalecidas

sobre todas las cosas

no comprendidas

voy a acarrear la ofensiva

hacia la orilla

en cualquiera de las escenas

aprovecharé la agitación producida

para darme a la fuga

obviaré las condolencias

seré la cowgirl

que mire fijo el zoom de la cámara

catorce segundos antes

de disparar


enero 26, 2021

UN LIBRO LÍMBICO


Les comparto una reseña bellísima que el escritor y periodista venezolano Alberto Hernández escribió sobre mi Límbica (El Taller Blanco, 2020).

 

Qué lindo es saber que lo que alguna vez escribimos, quizás en un momento de angustia o de incomodidad o de agotamiento, ahora anda por el mundo causando cosas, haciendo que sea digno de reseñar o de comentar con otrxs. Agradezco esto infinitamente. Y gracias también siempre a ustedes por leer, por acompañarme de esta tan maravillosa manera.

 

 

RESEÑA DE LÍMBICA (EL TALLER BLANCO, 2020), DE VANESA ALMADA NOGUERÓN, POR ALBERTO HERNÁNDEZ*

 

I

En un sitio donde la exactitud prescribe el Alfa y el Omega, en ese lugar, están las emociones. Es la zona donde se imbrican las tentaciones, el orden o el desorden, el sí o el no, pero más éste último, encajado en las maniobras que son capaces de resolver el sentido de las palabras, el curso de los ríos subterráneos, o la sensación de estar vivos. El sí, por su parte, se afirma él mismo, se disuelve en su seguridad, en su propio mundo resaltado de símbolos donde la «verdad» tiene sus límites.

Esa parte del cerebro donde anidan las emociones es también lugar para las palabras que conmueven o silencian el mundo. Es el espacio para la preparación de la sintaxis de los sentidos: la conjuración de todo lo que está y no está.

Límbica es el libro de poesía de Vanesa Almada Noguerón, publicado por El Taller Blanco Ediciones, en la Colección Voz Aislada, en Cali / Colombia, el pasado octubre de 2020. Textos que resultaron finalistas en el VII Premio Internacional de Poesía Paralelo Cero en Ecuador, ese mismo año.

Decimos de un libro que se recoge desde una «verdad» que se niega, desde «toda la euforia» de unos versos muy bien logrados y que arriban a una poesía que se destaca por su densidad, brillo e inteligencia. Es un libro límbico, emocionante y emocionado. Pero también la palabra «límbico» podría aludir a aquella que Dante recoge desde su catolicismo épico: el Limbo, la región donde se limpian los pecados, el sitio por donde pasan los que habrán de llegar al paraíso, la utopía que destaca ese no vibrante del no creyente. Y, aunque no tenga nada que ver con este libro, el sitio del viaje hacia el lugar predestinado previene de algún olvido: Límbica es la ¿verdad?, es la poesía, es también el final de todo y, como el inicio, podría revelarse negado.

 

II

Victoria de Stefano, en su Poesía y Modernidad, Baudelaire (1984), destaca que «el arte no puede renunciar a la desrealización de su entorno, a pesar de todo su realismo, pero tampoco puede prescindir del elemento sensible que se expresa en el lenguaje sensible de las cosas sensibles y que se modela a partir de las cosas mismas.»

La palabra «sensible», subrayada, por ser de los sentidos, por estar en ellos y ser ellos los canales: las emociones tienen en lo sensible el espacio para equilibrar tanto los significados como lo que reflejan. En tal sentido, la poesía es una sensación, una sensibilidad que desemboca en los sentidos, anclados en las emociones, en el lugar límbico, que es su punto de origen. No hay extravío, no hay limbo para resarcir las heridas o borrar las palabras proferidas. La poesía, como toda teoría, es una práctica emocional, cerebral, destinada al espíritu. No habrá espacio que la quebrante. La intermediación de un limbo avisa de su ubicación entre la realidad y los ensueños.

 

III

La voz de la poeta se desliza por estas líneas: «dan ganas de un poema encontrado en la ranura nunca antes vista / de tu biblioteca», y, así, entre la papelería que tapiza las paredes, «todo lo que existe», proviene de allí, de esas voces ocultas, límbicas, que se asumen verdad o realidad, entreveros, «mientras rotás las páginas / la deformidad del libro se va emancipando», degradando «la forma no geométrica», hasta dar con el sabor que la lengua anda buscando, con la mirada que el ojo ha imaginado, con el sonido que el oído ha captado: la poesía como abordaje es todos los sentidos.

Viaje-lectura por esa biblioteca que muestra parte del universo. Viaje porque la poesía permite asirse de todos los tiempos verbales y vagar por sus distintos paisajes. Esa forma geométrica avisada en el poema permite decir que: «estamos pensando en cortarle los brazos a las estatuas / aunque no seamos griegos», toda la libertad para expresar las imágenes que vengan, desde donde vengan tendrán cabida en referentes culturales.

De allí que «escribir es desprotegerse», quitarse las máscaras, los atavíos y avíos del viaje, los pesos de la falsa conciencia, el peso de la historia, y descargar toda la fuerza de las palabras en la imaginación.

«Es una broma. / No sé cómo se puede escribir sin usar por lo menos uno de tus siete apocalipsis»: siete es el número cabalístico y he allí, sin protección, los apocalipsis, el último libro del Gran Libro, por donde circulan los miedos y el misterio del fin, según esas palabras antiguamente escritas.

La voz de esta poesía duda, pregunta sin dejar respuesta: «No sé adónde me habré ido / pero es cierto que no estoy». Y sostiene la siempre presencia del que nos mira desde la perspectiva del reflejo: la otredad, la alteridad, el que nos vigila, el espejo y lo otro, oculto o a la intemperie del espíritu, tan ajeno como propio.

 

IV

El tiempo juega a favor o en contra. Se ajusta a los rigores de su propia anatomía. El tiempo tiene cuerpo visible en el cuerpo físico, en el comienzo y en el final. El alfa y el omega. En el «presente perfecto»: «somos / fuimos», hemos sido. Y habrá que buscar su futuro: seremos en alguna ranura de esa biblioteca, en las palabras extraviadas, coherentes con el laberinto, con la pérdida, con la sonoridad interior, la cerebral y la de los vientos.

De allí que la voz poética diga: «espectar es el único verbo imaginario que nunca miente». La espera, la construcción de lo que habrá de venir, de lo que es y ha sido, o de lo que no es: la poesía no prestigia seguridad alguna. Siempre será una duda.

 

V

El ingenioso Julio Cortázar entra en este juego. La poeta visita «Continuidad de los parques» y de su boca sale: «¿para qué el libro que habla de finales?». Un poema nunca termina, un libro tampoco. Siempre habrá una palabra que designe la continuación de ese viaje por el parque de las páginas. La pregunta queda enlazada con el Omega, que tendrá su Alfa una vez que el comienzo sirva para darle cuerpo al infinito. Como en los sueños.

 

VI

Límbica es un libro que versa y conversa con él mismo, que dialoga con quien busca en su interior el lugar más cercano a los motivos que hacen posible el tiempo, ese misterio que se mueve en todos y fabrica ilusiones. Y también dudas: los «verbos imaginarios» de la espera.

 

 

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*Alberto Hernández (Venezuela, 1952). Poeta, narrador y periodista. Premio IPASME (Caracas, 1989). Realizó estudios de postgrado en Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. Fundador de la Revista Literaria Umbra. Colabora en diferentes revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha publicado La mofa del musgo (1980), Última instancia (1985), Ojos de afuera (1989), Bestias de superficie (1998), El poema de la ciudad (2003) y Puertas de Galina (2010), entre otros libros de poesía, cuento y ensayo.