Me
recuerdo escribiendo desde muy chica. Elegir y guardar con mucho cuidado unos
útiles especiales que nunca llevaba al colegio. Eran para ESCRIBIR. Cuadernos,
papeles, lapiceras poco comunes: joyas de colección que siempre había que tener
a mano.
Ama
y señora de las "redacciones", jamás perdía la oportunidad de anotar
cualquier cosa que pudiera servir después al propósito. Si venía la urgencia de
escribir, me agarraba siempre preparada.
Pero,
¿para qué escribía? ¿Para qué se escribe realmente?
Es
posible que se escriba para ordenar un caos o, lo que es todavía mejor, para
alterar un poco lo que ya lleva demasiado tiempo en orden.
("Para
contribuir a la confusión general", dijo una vez Pellegrini).
En
definitiva, si se es convocadx por la escritura lo que importa es atender al
impulso. Antes que instrumental, ESCRIBIR va a ser siempre pulsional: se
escribe para alcanzar alguna forma de complacencia, porque hay deseo, porque
hay desconcierto, porque todavía se puede, porque se está vivx.
El
13 de junio de 1874 nacía Leopoldo Lugones, poeta, cuentista, ensayista y
novelista argentino, fundador de la legendaria SADE (Sociedad Argentina de
Escritores).
Aun
cuando su polémico giro ideológico sigue generando lecturas críticas complejas
(pasó del socialismo al fascismo), se lo continúa considerando una figura clave
dentro de la literatura nacional, sobre todo por haber abierto el camino al
modernismo y haber impulsado una renovación radical del lenguaje (subiéndose un
poco al tren de lo que ya venía haciendo Rubén Darío en Nicaragua).
En homenaje a su natalicio, se celebra hoy el día de lx escritorx ✍️
Feliz
día a todxs lxs amigxs que escriben!
Pasen
una tarde hermosa y vayan a darse ese gustito porque sí: saben muy bien que se
lo merecen 😄
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