marzo 30, 2026

★TIRONES O ALGO QUE EL VIENTO TAMBIÉN CAUSA

 

aunque vengo de familia de campo 

nunca pude entender del todo bien

el desempeño intrínseco

de los vientos

una pantalla lo resuelve

(otra de tantas pantallas

otra de tantas 

tan convenientes—

resoluciones):

el del norte trae el calor

el del sur trae el frío

el del oeste, sequía

y a la lluvia hay que esperarla 

guarecerla

y si resulta posible

recolectarla

en la embestida frenética de la sudestada

que todo demuele y todo humedece 

conforme avanzan su trayecto

y su locura

pero lo que viene cada tanto al pensamiento

no es lo que trae

esa respiración acelerada

jadeante

que el aire da señales de padecer

no es lo que trae sino aquello

que se lleva

lo que arrastra con sus apéndices porque no puede

(no quiere)

resistirse

en la sacudida 

alguno de esos que la IA ordena

y está presta a catalogar

se ha llevado el impulso 

ha removido el movimiento natural y orgánico

que hace al deseo

me pregunto si existe un viento recuperador

uno que tironee en reversa y devuelva

lo que otro viento ha tomado

la ventisca hace de los ojos

un depósito imantado de polvareda

los cierro

(por instinto o por molestia)

cuando los vuelvo a abrir salgo convertida

en erudita

soy una intérprete del aire dispuesta a desentrañar

patrones y conductas

levanto el dedo ensalivado y apunto al cielo

me abstengo de examinar posiciones

u orientación geográfica

“norte”, anuncio

en tanto el ardor va ocupando

—como ensañado—

cuerpos y tejidos

ha vuelto el impulso

mutado a herida

ahora sí es completa la conversión:

cambia el viento y enseguida sé

los pormenores más precisos de su desempeño

“herencia”, pienso

busco en la pantalla una acepción posible

que dé sentido límpido

a la palabra

 

Inédito, 2026.